- Ser social y lenguaje
La naturaleza no hace nada en vano, y el hombre es el único animal que tiene palabra ya que su naturaleza llega a tener sensación de dolor y placer. La palabra es para manifestar lo conveniente y perjudicial, así como lo justo y lo injusto.
- La deuda social
El hombre ha nacido en sociedad. Podría quizás tener una existencia más cómoda; podría obtener una perfección solo con el mero disfrute de lo que la sociedad ya ha conseguido y que hace un concreto por su propia educación. Pero también tiene que buscar pagar su deuda a la sociedad, ocupar su plaza; tiene que esforzarse por llevar a una forma más elevada la perfección del género que tanto ha hecho por él.
- El contrato social
Es la debilidad del hombre lo que le hace sociable, nuestras comunes miserias las que inclinan nuestros corazones a la humanidad.
- El valor de la educación
El hombre siempre ha sido educado por otros hombres y por otros que a su vez también fueron educados. La educación es un arte cuya practica debe de ser perfeccionada a lo largo de las generaciones y que así conduzca a la especie humana hacía su destino. La educación es el problema más difícil que puede planteársele el hombre.
Los seres humanos somos seres sociales necesitamos vivir juntos. Nacemos indefensos y el período de crianza es muy largo, lo que crea lazos familiares muy profundos y responsabilidades. Nacemos inmaduros y necesitamos aprender todo. Afortunadamente tenemos una inteligencia con una capacidad asombrosa para asimilar conocimientos.
1.- El lenguaje
La especie humana puede progresar, perfeccionarse mediante la educación. Nuestros antepasados lejanos no hablaban. Pasaron muchas generaciones hasta que desarrollaron el lenguaje verbal. En cambio, un niño aprende a hablar en cuatro o cinco años.
El lenguaje es un componente esencial de la inteligencia y la convivencia humana, es necesario para pensar y para comunicarnos.
2.- La educación y el ser humano
Necesitamos la educación para humanizarnos. Kant pronunció los fines últimos de la educación: no debemos educar a nuestros niños para el mundo que hay sino para un mundo mejor, posible en el futuro, es decir, según la idea de humanidad y de su perfección. Debemos educar para realizar el gran proyecto humano, el proyecto ético común de toda la humanidad.
3.- Identidades propias y naturaleza común
El individuo y las familias no pueden vivir solos, por eso inicialmente se agruparon en tribus o aldeas, etc. Tenemos que estar contra otro como si solo de esa manera pudiéramos afirmar nuestra personalidad, identidad y pertenencia, enfrentándonos a otros. Lo esencial es la humanidad compartida, la naturaleza común; por eso: somos ciudadanos de una localidad, de un país, pero al mismo tiempo somos ciudadanos del mundo.

