En las sociedades antiguas, la relación del individuo con la sociedad no planteaba ningún problema. La comunidad de la responsable de lo que hacía cualquiera de sus miembros. La obediencia y la sumisión regían las relaciones entre el individuo y la sociedad. En los antiguos imperios, en las monarquías absolutas, Los monarcas eran dueños de las vidas y haciendas de sus súbdito, los obligaban a ir a la guerra. La sociedad dejó de estar por encima de los individuos, para estar al servicio de los individuos. Thomas Hobbes sostuvo que las personas se reunían en grupos para conseguir mayor seguridad, pero que para ello debían perder una parte de su libertad. No se puede tener todo.
Estado e individuo
La sociedad occidentales son muy individualistas, lo que provoca falta de solidaridad; en cambio las sociedades orientales o africanas valoran tanto la independencia, que acaban aislados, sin lazos con los demás. Decimos que tenemos que trabajar por él "bien común", lo que favorece a todas las personas de un grupo. El individualismo lleva a un desinterés por el bien común.
Malas soluciones
1.- Las ideas totalitarias sostienen que el individuo recibe todo de la sociedad.
El individuo es producto de la sociedad, es dependiente de ella. Muchos dictadores, alegando el "bien del estado", cometieron todo tipo de crímenes contra sus propios ciudadanos
2.- El individualismo extremo afirma que el individuo solo debe mirar por su propio interés.
Pasarse al extremo contrario es una mala solución, pues supone que al individuo no se le puede exigir que se sacrifique por nada y no se puede limitar su libertad.
Buenas soluciones
La democracia permite conjugar la libertad individual con el compromiso social. Todos tenemos los mismos derechos y concedemos a los gobernantes del poder de hacer leyes que nos comprometemos de respetar.
- Principio de libertad: el ciudadano puede acceder a un conjunto de libertades básicas: libertad de pensamiento, de expresión, de movimiento, etc; y de derechos fundamentales: igualdad, seguridad, participación política.
- Principio de limitación: las libertades solo pueden limitarse para proteger a grupos sociales desfavorecidos, y siempre con el respeto a los derechos humanos.

